Tuve la suerte de compartir muchos entrenamientos y momentos con Juanma, destacaría la simplicidad de trabajar junto a él y la sencillez a la hora de transmitir sus ideas y conocimientos. Para mí se me hizo muy fácil entender la dinámica de trabajo y sobre todo del juego, además de la infinita paciencia para hacerte entender todo referente a la técnica para corregir pequeños detalles o cuando intentaba corregir situaciones en partidos. Me transmitía mucha tranquilidad y siempre estaba preocupado por hacernos sentir a gusto tanto a mi hermano-coach como a mí en las maratonianas sesiones con Guille.
Ahora, después de mi experiencia como jugador y entrenador, me doy cuenta de que cada entrenamiento nos ayudaba a mejorar. Sabíamos que todos los entrenamientos que organizaba servían para ser mejor en alguna faceta del juego. Trabajar con Juanma fue sencillo desde el primer día: su manera de transmitir el juego y su infinita paciencia hacían que cada entrenamiento nos ayudara a mejorar. Técnicamente es de los mejores y todos los minutos con él se aprovechaban al máximo.
Incluso no siendo jugador suyo siempre intentaba ayudarme y organizar entrenos para que fuesen beneficiosos para los dos. Mi hermano y yo solo podemos agradecerle la oportunidad de trabajar con ellos y con Guille en esas pretemporadas. Volvería a repetirlo.
Sergio Gutiérrez Ferrol
Exjugador profesional- mejor ranking ATP: Nº156
Como muchas veces he dicho, Juanma Esparcia es uno de los mejores entrenadores y consultores deportivos del mundo
Destacan especialmente sus habilidades comunicativas lo que le convierte en un excelente docente. Juanma articula el mensaje de forma pausada y reflexiva, demostrando una capacidad innata para escuchar y transmitir con claridad sus experiencias y conocimientos, facilitando un ambiente de aprendizaje y respeto en todos los ámbitos donde se desenvuelve. Su comunicación, siempre constructiva, es reflejo de su inteligencia emocional y empatía.
Quiero resaltar que aprendí mucho en todos los sentidos: técnico, táctico, psicológico, organizativo y, sobre todo, personal. Por fin había coincidido con una persona que amaba y sigue amando lo que hace. En cada entrenamiento, en cada conversación, en cada consejo, respiraba y vivía por y para el tenis y, sobre todo, para ayudar a sus jugadores a crecer profesional y personalmente.